El dilema de la manta corta: cuando tenemos que elegir entre dos opciones malas

¿No te ha ocurrido que estás tranquilamente en tu sofá y tienes frío, así que estiras la manta para cubrirte la cabeza, pero te das cuenta de que tus pies han quedado al descubierto? Pronto vuelves a sentir frío, así que vuelves a arreglar la manta, pero al cubrirte los pies, dejas al descubierto laSigue leyendo “El dilema de la manta corta: cuando tenemos que elegir entre dos opciones malas”